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Las estrías: ¿eternas compañeras?
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Si usted es una mujer que no posee estrías, permítame felicitarla, hoy en día son demasiadas las mujeres (y hombres) que padecen este trastorno que pareciera que si en la actualidad hiciéramos una encuesta, sería menor el porcentaje de los no afectados. Y es aquí donde los conceptos de "normal" o "anormal" se confunden y nos desorientan: sería "normal" que una mujer no tuviera estrías si nunca atravesó por un embarazo, pero estadísticamente lo normal es aquello que corresponde con la media de la población, por lo tanto hoy en día es normal que una mujer tenga estrías. Lo mismo podría aplicarse a la celulitis o a las caries, todos son trastornos, pero todos son normales, es decir, el porcentaje de los no afectados es menor. ¿Y a qué se debe este fenómeno?, pues en muchos casos a que no realizamos los cuidados necesarios para evitar padecerlos, quizás por desconocimiento sobre el tema. Es por ello que hemos decidido escribir este artículo y brindarles la información necesaria, puesto que existe una afirmación muy cierta: "una vez que el trastorno se encuentra instalado, resulta muy dificultoso el poder eliminarlo" y otra que para estos tiempos de crisis es muy eficiente: "más vale prevenir que curar".
La piel se encuentra compuesta por la epidermis (parte externa y protectora) y la dermis (parte interna), es la dermis quien sufre una ruptura en sus fibras elásticas al aparecer la estría. El color de la misma nos indicará el estado en que se encuentra, puede ir del rosa en sus inicios al rojo violáceo, hasta llegar finalmente al blanco nacarado, siendo este último estado el de más difícil tratamiento.
Los momentos en donde debemos prestar mayor atención al cuidado de nuestra piel son: en la pubertad, el embarazo y ante cambios de peso muy bruscos. Las alteraciones que sufrirá nuestro cuerpo podrán dañar a nuestra piel si no la nutrimos de elementos que la ayuden a no perder su elasticidad.
Que las estrías son propiedad exclusiva del sexo opuesto ha quedado en el pasado, aquella persona que asevere que nunca ha visto un hombre con estrías la invito a presenciar un concurso de fisicoculturismo. Pero este sería el caso extremo, confíen en mi palabra cuando les aseguro que los hombres también las padecen.
Casi el 90% de las mujeres que han estado embarazadas tiene estrías, ¿cómo ha hecho el otro 10% para evitarlas?. Puede deberse a una predisposición genética de la piel la cual posee una mayor elasticidad, pero en los casos que he conocido, las mujeres tomaron las precauciones necesarias, masajeando con cremas especiales las zonas con predisposición a ser afectadas.
Causas de la aparición de estrías:
- Genéticas (la piel posee menor elasticidad y por lo tanto es más proclive a que sus fibras elásticas se rompan).
- Problemas en las glándulas suprarrenales (aumento de corticoides).
- Embarazo.
- Obesidad.
- Pubertad.
- Diabetes Mellitus.
- Enfermedad de Cushing.
Recomendaciones a tener en cuenta:
- Beber mucha agua.
- Evitar la piel seca, utilizar cremas hidratantes (preferentemente con vitaminas A y E).
- Mantener una dieta saludable.
- No bajar y subir de peso bruscamente (como en los casos en que se realizan dietas estrictas por meses para luego abandonar las mismas y "desquitarse" comiendo sin moderación).
Una vez que las estrías adquieren el color blanco nacarado, sólo tratamientos más especializados como el láser o la cirugía pueden eliminarlas, puesto que se transforman en una especie de cicatriz. Por ello ponemos tanto hincapié en la prevención.
Desde la Aromaterapia existen aceites que nos permitirán mantener nuestra piel en óptimas condiciones, como son la rosa mosqueta, el geranio (no utilizar en caso de embarazo), el neroli, la mandarina, el petitgrain y la lavanda.
Recuerde que los aceites esenciales no deben utilizarse puros sobre la piel, sino que deben ser diluidos en un aceite vegetal base como puede ser el de almendras o el de jojoba. La proporción a diluir consiste en colocar 6 gotas (en total) de los aceites esenciales elegidos (pueden combinarse varios aceites) en 50 ml de aceite base. Esta preparación se aplica sobre la piel con suaves masajes en el sentido de las agujas del reloj. Las zonas más proclives a ser afectadas por las estrías son el busto, las caderas, los muslos, el estómago y los brazos. Es conveniente que la aplicación se produzca luego del baño. Al ser el factor hereditario uno de los más influyentes, es recomendable conocer si sus familiares más cercanos han padecido de estrías y en qué zonas, puesto que podríamos estar descuidando un área en donde no es normal que aparezcan estrías, pero que se han presentado casos en su familia.
Si lo desea, puede preparar una crema con la misma fórmula aromaterapéutica, comprando en Droguerías o Laboratorios crema neutra y potes o envases de plástico debidamente esterilizados. En este caso se agregarán las 6 gotas puras del aceite elegido y se revolverá la mezcla preferentemente con una varilla de vidrio. Es aconsejable que una vez preparada, se guarde el envase en la heladera y que en el momento de su utilización no se introduzcan los dedos en el pote, sino que tomemos la crema a través de una espátula, hisopo o cualquier otro instrumento que nos ayude a no contaminarla.
En caso de embarazo, no recomendamos utilizar aceites esenciales en los primeros tres meses de gestación, puesto que pueden afectar al embrión o provocar la pérdida del embarazo. Existen aceites que se encuentran contraindicados en todo el transcurso del embarazo, los cuales son: albahaca, alcanfor, cedro, ciprés, clavo de olor, enebro, eucaliptus, geranio, hinojo, hisopo, incienso, manzanilla, mejorana, melisa, mirra, romero, salvia y tomillo; (en muchos de los casos estimulan la contracción del útero).
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Autora: Marina Gimena Deon
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Revista Crecimiento Interior Nº 89, Julio del 2004
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