Escritos sobre Aromaterapia
PRODUCTOS PARA AROMATERAPIA

En sus diversas aplicaciones, los aceites esenciales han dado prueba de gran efectividad. Su preparación en diluciones adecuadas, ya sea en aceites vegetales vehiculares, o en cremas naturales, proporciona una enorme sensación de bienestar general en el cuerpo, además de su acción sobre el sistema nervioso, respiratorio y circulatorio, los órganos, la piel, etc.
Podemos conseguir los aceites esenciales puros (compuestos en su totalidad por la planta en cuestión) o diluidos en una base de aceite vegetal (por ejemplo el de almedras, soja, girasol, uva, jojoba, palta, oliva o germen de trigo).
La mayoría de los aceites no pueden utilizarse puros sobre la piel y es por ello que los diluimos. También de esta manera se vuelven más accesibles aceites que son muy costosos en su estado puro (como el aceite de jazmín, rosa, violeta, sándalo, etc.). Los aceites que pueden utilizarse directamente en forma pura son por ejemplo la Lavanda, la menta, el árbol de té, etc.
Al diluirlos utilizamos una proporción del 1 al 5 % (de 1 a 5 ml. de esencia pura sobre 100 ml. de aceite vegetal base).
Tomar en cuenta que 1 ml. de aceite equivale a aproximadamente 20 a 25 gotas.

Aromatizadores o Evaporizadores:
Excelentes para mantener perfumados nuestros ambientes. Existen muchísimos modelos en el mercado, y su utilidad es tan conocida que pueden comprarse actualmente en negocios especializados, como en cualquier supermercado. Consiste en un recipiente en donde debe colocarse agua en la parte superior y entre 4 a 6 gotas del aceite esencial que se haya elegido. Debajo del mismo se ubicará una velita, que calentará el agua y producirá la evaporación de los aromas. Pueden mezclarse gotitas de varios aceites o utilizar el indicado para la ocasión. Los Aromatizadores, también llamados hornillos, son una elección ideal tanto para la decoración cuando no se encuentran en uso, como para el deleite de los sentidos cuando permiten perfumar grandes habitaciones. Años atrás, solía colocarse unas gotitas de perfume sobre la lámpara para producir el mismo efecto (evaporación y expansión de los aromas). El único punto débil de este artefacto es que se deben manipular aceites esenciales (para colocar dentro del agua) y estos suelen derramarse o manchar si no se los trata con sumo cuidado (o si se tiene un accidente). Las manchas de aceites esenciales son casi imposibles de quitar (si alguien conoce la receta para hacerlo, con gusto me encantaría conocerla). Un consejito: si al utilizar el hornillo se queda pegado el envase de la vela de noche al mismo, les aconsejo sumergirlo en agua caliente para poder desprenderlo. Como dato especial, un alumno de Ecuador nos ha comentado que estos utensillos reciben el nombre de pebeteros en su país.

Velas aromáticas:
Un placer aromático y visual. Al deleite del aroma elegido se le suma la armonía de un ambiente iluminado por la luz de las velas. Nada mejor para descansar y relajarse, luego de un día ajetreado. El punto débil es que se debe tener mucho cuidado de mantener alejadas las velas de cualquier objeto inflamable. Le recomiendo no dejar velas encendidas si se retira del lugar. Trate siempre de apoyar las mismas en platitos, fanales o candeleros, que evitan que se derrame y manche los muebles.

Sahumerios:
Un artículo también muy fácil de conseguir, incluso en supermercados. La incineración de sustancias aromáticas es utilizada desde la antigüedad en meditaciones y ceremonias religiosas. Muchos alumnos nos han preguntado si los sahumerios sirven para el trabajo aromaterapéutico, algunos profesionales los dejan de lado como medio de trabajo dentro de la Aromaterapia, pero nosotros los consideramos porque afectan al olfato y al sistema límbico (afectividad) tanto como los demás productos aromaterapéuticos. Justamente la palabra "perfume" tiene sus orígenes en "per fumum" que significa "a través del humo". El punto débil de estos artículos es que suelen ser más fuertes y concentrados, por lo que es muy posible que le resulten desagradables a aquellas personas que se deleitan con los aromas suaves. Son menos peligrosos, puesto que se pueden dejar encendidos sin correr ningún peligro de incendio. Es preferible colocarlos en los porta-sahumerios para que la ceniza caiga en ellos y no ensucie a los muebles.

Popurrí:
Las canastitas y frascos de vidrio con flores secas y aserrín o viruta pueden mantener perfumado un ambiente por meses, sin que nosotros debamos ocuparnos de ello. Sin embargo, no son tan fáciles de conseguir (los verdaderamente buenos, aquellos que no tienen un olor fuerte y penetrante). Lamentablemente en estos casos, si el precio es barato o accesible, entonces el producto no suele resultar de muy buena calidad. El punto débil es que no logran perfumar con la misma intensidad que los demás artículos.

Atomizador o pulverizador de ambientes:
Permite rociar los ambientes con esencias diluidas en agua destilada o alcohol etílico al 1 % (1 ml. de esencia sobre 100 ml. de agua o alcohol).
El efecto es más efímero, pero lo podemos tener preparado para casos de urgencia o falta de tiempo.
Si nos encontramos utilizando agua destilada debemos sacudirla antes de su uso, puesto que las esencias no se diluyen en agua.
Muchos profesionales utilizan este sistema para rociar su consultorio entre pacientes y "limpiar y renovar" el aire y la energía de la habitación.

Cremas:
Podemos crear nuestras propias cremas aromaterapéuticas, comprando en Droguerías o Laboratorios crema neutra y potes o envases de plástico debidamente esterilizados.
Según el problema a tratar se agregarán unas gotas de los aceites esenciales elegidos, y se revolverá la mezcla preferentemente con una varilla de vidrio.
Debemos tener en cuenta que los aceites agregados a las cremas no se mantienen más de tres semanas, por lo que esa será la vida útil de la crema que confeccionemos.
Es preferible que una vez preparada, se guarde el envase en la heladera y que en el momento de su utilización no se introduzcan los dedos en el pote, sino que tomemos la crema a través de una espátula, hisopo o cualquier otro instrumento que nos ayude a no contaminarla.

Baños de tina:
Hipócrates es conocido por haber dicho "la mejor manera de curar es tomar un aromático baño y masaje diario". Los aceites esenciales son muy simples de usar en el baño, sólo se debe utilizar una combinación total de gotas de aceite entre 5 a 8 para toda la tina. Si se tiene piel sensible, es recomendable no agregar aceite esencial puro, sino diluido en algún aceite vegetal (los más utilizados son el aceite de almendras o el de jojoba).

Masajes:
En los masajes los aceites esenciales son absorbidos por la piel, ingresan al torrente sanguíneo y llegan a todas las células del cuerpo.

Autora: Marina Gimena Deon
Revista Crecimiento Interior Nº 83, Octubre del 2003



Uso en Aromaterapia de difusores de ambientes realizados con arcilla,
programa "En Armonía", Canal Utilisima






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