Escritos sobre Terapias Florales

Las Flores de Bach
Rock Water

Esta es la única de las 38 florales del sistema Bach que no pertenece a una flor. Proviene del agua de un manantial virgen a las que los habitantes de Gales le atribuyen desde siempre propiedades curativas.
Rock Water es la flor apropiada para quienes son muy rígidos consigo mismos, y se privan de muchos de los placeres de la vida pues consideran que estos podrían interferir con sus objetivos laborales o con su modo de vivir, que por lo general es de mucha autoexigencia. Es por esta razón que el Dr. Bach clasificó a esta flor dentro del grupo de personalidades fuertes, que se preocupan excesivamente por el bienestar de los demás.
Uno de los mayores problemas de este tipo de personas, es que desean ser tomados como ejemplo por otras personas, de modo que los objetivos que se proponen alcanzar son en general tan altos, que requieren un permanente esfuerzo por mantenerlos. Esto implica autosacrificios y privaciones muy severas, como las que realizan los defensores de algunas sectas religiosas, tendencias alimentarias estrictas como las de la macrobiótica o de algunos vegetarianos extremistas, o defensores de una causa social, política o idealista.
En general estas personas piensan que si por un momento rompen con la perfección que se han impuesto, se convertirán en personas débiles y dejarán de servir de ejemplo para quienes los rodean y por tanto comenzarían a reprochárselo a sí mismas. Esto trae aparejado orgullo, ya que desde el momento en que sus palabras no pueden ser desdichas, este tipo de individuos no puede dar un paso atrás, volviéndose rígido consigo mismo y con el mundo, pero también muy autocrítica. Las consecuencias negativas de una rigidez mental marcada suelen manifestarse en cualquier parte del cuerpo ya que muchas veces puede ser orígen de stress o tensión.
Rock Water desarrolla la flexibilidad, dando la posibilidad de superar las distintas pruebas que la vida pone frente a nosotros disfrutando de las pequeñas cosas. Hace posible mantener una forma de vida que puede ser más positiva cuando uno logra transponer las barreras de lo que significa cristalizar las ideas siguiendo un modelo demasiado estricto o perfecto y conectarse con el placer, ya que el objetivo de la vida debería ser capitalizar el aprendizaje y no el sufrir.
Así como el agua se adapta a las rocas o a la cuenca que la contiene, esta flor nos ayuda a amoldarnos a las nuevas situaciones, haciendo de la vida algo menos severo, modificando nuestros patrones fijos, yendo más allá de las limitaciones que nos ponen nuestro cuerpo o nuestra mente. Al no estar tan ocupada con su autoperfeccionamiento, la persona en estado Rock Water transformado es capaz de interesarse un poco más por los demás. Aún siendo idealista es capaz de mucha flexibilidad, al poder integrar nuevos horizontes o verdades más profundas de aquellas que defiende.
Rock Water aumenta las vibraciones de nuestros sentidos, mejorando nuestra vista, nuestro oído y nuestro tacto. Pero sobre todo nos ayuda a comprender que nuestro paso por la tierra no debe ser una suma de privaciones, pues no hemos sido llamados a este cuerpo para ser guías espirituales, ni podemos pretender alcanzar la santidad ni la perfección en la tierra. De éste modo nos trae luz interior, y aún manteniendo la firmeza de nuestras convicciones, ayuda a adaptar nuevos conocimientos a nuestra fuerza interior, trayéndonos paz y sabiduría.

Autores: Staff de la Revista Crecimiento Interior.
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Revista Crecimiento Interior Nº 34, Año 4, Agosto de 1997






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