EL DINERO Y LOS AFECTOS

En una familia obviamente las relaciones afectivas son el centro a partir del cual se interactúa. Pero estas relaciones, en muchos casos, están influidas por el factor "dinero" que interviene activamente.
A su vez en una relación de afectos es posible que una de las partes sea la que tenga el control sobre el dinero. En ese caso esa parte podrá usarlo, invertirlo o administrarlo en uno u otro sentido. Tiene, en definitiva, el poder de decidir que se hará con él: puede gastarlo en una cosa o en otra, puede darlo o no darlo.
En este artículo vamos a analizar cuatro modos de utilizar el dinero en nuestra relación con los seres queridos. Ellos son:
a) el dinero como una varita mágica.
b) el dinero como un arma.
c) el dinero como substituto del afecto.
d) el dinero como energía transformadora.

EL DINERO COMO VARITA MÁGICA
El diccionario dice que la varita mágica "es la que usan los titiriteros y prestidigitadores atribuyéndose las operaciones con que sorprenden y entretienen a los espectadores". Decimos que lo usamos como una varita mágica, pues a veces nos convertimos en los prestidigitadores de la familia, que realizando ciertas "operaciones" ¿mágicas? materializamos sus deseos. Si nuestros seres queridos nos ven como poseedores de la varita mágica, los escucharemos decir frases del tipo de "comprame, dame, quiero" , etc. Nos convertiremos para ellos en magos a quienes les basta tomarse unos segundos, mover la varita en el aire y decir alguna frase encantada para que el milagro suceda.
¿Cuál es la consecuencia de esto?. Simplemente que a partir de entonces, si al menor pedido no nos dignamos a hacer el "pequeño" esfuerzo y en consecuencia a no complacer sus nuevos deseos (y los deseos son como agua salada: cuanto más tomo, más quiero), ellos podrán interpretar que detrás de nuestra actitud, si se quiere caprichosa, existe un ser que nos los ama tanto como dice. Un ser que merece ser ignorado o incluso castigado. ¿Y dónde seremos castigados? Pues donde más nos duele: no te beso, no te acaricio, te contesto mal, te ignoro.
- ¿Y por qué nos castigan de ese modo?.
La razón es simple. Ellos saben que no nos pueden castigar sobre los bienes materiales, pues creen que como poseedores de la varita mágica podemos materializar todos los bienes materiales que queramos. El castigo será en consecuencia sobre los bienes no materiales. Aquellos bienes que no se compran con dinero: afectos. Las consecuencias son graves; padres que dejan de vivir su propia vida para "tratar" de darles "todo" a sus seres queridos. Hijos enojados con sus padres por no satisfacer sus deseos.
¿Cómo modificar la creencia de que con un simple movimiento de la varita mágica podemos materializar lo que ellos quieren ? Pues dejando de parecer un mago que todo lo puede y convirtiéndonos en seres humanos.

EL DINERO COMO ARMA
El diccionario dice que un arma es "un instrumento medio o máquina destinado a ofender o a defender". También define arma en sentido figurado "como medios que sirven para conseguir alguna cosa". Entonces el dinero puede ser usado como un arma, un arma que permite ejercer el poder sobre el otro, se ejerce control sobre los demás. De este modo se logra que la conducta del otro se encauce dentro de los límites que nosotros le proponemos.
Indudablemente si la conducta del ser querido no se adecua al estándar previsto, qué mejor que no darle, o no cumplir la expectativa de su deseo.
De este modo la próxima vez antes de comportarse mal lo pensarán dos veces.
El dinero se convierte entonces en un arma fabulosa para controlarlos y castigarlos por sus malas acciones. Porque en definitiva, ¿quién mejor que uno para saber lo que más le conviene al otro?. De este modo los "educamos", o ¿los dominamos, sometemos y les quitamos en definitiva su voluntad, su decisión?.
Lograremos con este método que antes de elegir vengan inseguros a nosotros en busca de aprobación. O que apenas puedan manejar cierto dinero, se lancen a la vida a cometer equivocación tras equivocación en materia económica, como modo velado de mostrarnos que ese no era el modo de educarlos. Quizás éste fue el método que usaron con nosotros para enseñarnos nuestra relación con el dinero.
Con este método quizás lograremos formar personas ¿adultas? que no tomen decisiones por sí mismas y que dependan necesariamente de nuestro dinero, o seres que cuando lleguen a tener control sobre el dinero, lo usen ellos también como un arma con los demás.

EL DINERO COMO SUSTITUTO DEL AFECTO
En general en el interactuar con los seres queridos uno expresa afecto, hace regalos y entrega dinero. Pero qué sucede cuando a uno le "cuesta" expresar afecto, dar un beso, acariciar, decir una palabra de amor. En estos caso muchas veces canalizamos la demostración de afectos casi exclusivamente a través de regalos y dinero. O sea que el dinero funciona como un sustituto del afecto que no puedo expresar. A medida que la persona crece le entregaremos junto con dinero, o regalos que lo representan, sólo una pequeña muestra de afecto. Con el tiempo a la persona identificará el dinero y/o los regalos con el afecto, y cuando carezca del afecto que necesite buscará el dinero y los regalos que lo sustituyan. Y quizás cuando nosotros aprendamos a mostrar el afecto, ya no lo puedan recibir, si no está acompañado de dinero.

EL DINERO COMO ENERGÍA TRANSFORMADORA
También el dinero puede ser una energía transformadora, o un medio fabuloso para crecer como persona, para jugar el juego de la vida y ayudar a otros a que aprendan a usarla. En este caso el dinero se convierte en una energía muy poderosa para llegar a conocernos y manifestarnos durante nuestra permanencia en este planeta.

¿Cómo podríamos usarlo?:
Por ejemplo desarrollando los talentos que de jóvenes nos hacían vibrar y que con el correr de los años quedaron relegados. Por supuesto también lo podemos utilizar para aprender más de la vida y crecer como personas. Además uno quiere lo mejor para sus seres queridos: queremos que ellos disfruten de toda la abundancia del universo. Abundancia, que de pequeños muchos de nosotros soñamos y nunca tuvimos. Existen personas que llegan a tener mucho dinero y sienten que no tienen abundancia en su vida, pues siempre les falta algo. Esto indica que no siempre el dinero llega junto a la abundancia.
¿Pero de qué modo entonces podemos ayudarlos a predisponerse para acceder a "esa abundancia"? Pues mostrándoles los efectos favorables que el dinero sabiamente utilizado puede ejercer sobre nosotros y sobre ellos. Disfrutando juntos de un montón de cosas que el dinero puede dar, junto al montón de cosas que el dinero no puede dar, para que comprendan que ambas son necesarias y no excluyentes. De este modo, juntos entenderían las verdaderas necesidades de la familia, por oposición a las necesidades creadas por la sociedad y se utilizaría el dinero con mejor criterio. Y en especial enseñándoles a generarlo en armonía, para que dejen de vernos como un mago con su varita mágica, o como alguien que tiene un arma que los intimida. Ayudándolos a que descubran su vocación y apoyándolos en su desarrollo. Para que no confundan su vocación, con una carrera que creen que da dinero. Que descubran el placer de trabajar en lo que aman hacer, y la importancia de hacer valer ese trabajo en dinero. Y haciéndoles sentir aquellas cosas que no se pueden adquirir con dinero: un rayo de sol, un beso de amor.

EPÍLOGO
Cuando vuelvas a usar el dinero con tus seres queridos, sería bueno que prestes atención para darte cuenta si lo usas como:
a) una varita mágica.
b) como un arma.
c) como un sustituto del afecto.
d) o como una energía transformadora.
Y pregúntate: "¿Por qué?".

Autor: Dr. Dino Ricardo Deon.