Escritos sobre Terapias Florales

Las Flores de Bach
Larch

(Alerce)

De la familia de las coníferas, el Alerce es como el Pino, uno de los árboles más antiguos del reino vegetal. En la Primavera de 1935, cuando ya estaba instalado en Mount Vernon, el Dr. Bach descubrió esta flor de color rojo, similar a una piña, que fue la 23º de las esencias florales descubiertas.
Clasificada dentro del grupo de desaliento o desesperación, el tipo Larch negativo se caracteriza por sentirse inferior a las demás personas; tiende a considerarse un fracasado o simplemente no confía en su propia capacidad de actuar, por lo tanto suele perder oportunidades en la vida dejándolas pasar sin hacer nada. Se trata de personas que no se dejan fluir naturalmente tanto en el aspecto físico como espiritual. Jamás se atreven a correr un riesgo, a ser espontáneos. Existe un boqueo a nivel tanto de la percepción como de la intuición y la persona se siente atada de pies y manos cuando desea ponerse en acción. Las frases del tipo "Y.., yo no voy a poder" ó "Eso no es para mí", son típicas del tipo Larch negativo. Su apariencia física es frágil e insegura.
Los sentimientos contenidos pueden también producirse en la libido, llevando a la impotencia, la frigidez, la eyaculación precoz, todos ellos problemas en los que Larch puede proporcionar una valiosísima ayuda.
Los niños Larch suelen escribir con letra muy pequeña, tanto que a veces es casi imposible leerla. En estado transformado, comienzan a agrandar su escritura y a hacerla más legible.
El tipo Larch negativo, suele resistirse a enfrentar las circunstancias antes de saber siquiera si puede vencerlas. Incluso en cosas intrascendentes como practicar un deporte o aceptar un desafío, por más pequeño que sea, prefieren no correr el riesgo y dejar a otros su lugar. Esta flor ayuda a vencer el complejo de inferioridad que rige la vida de dichas personas, haciéndoles sentir el impulso de ponerse en acción y comenzar a ver a sus semejantes como pares y no como seres superiores a ellos mismos. Gradualmente les permite recuperar su autoestima y reconectarse con el potencial que guardaban en su Alma. Comienzan a desarrollar el coraje de hacerse cargo de las circunstancias y descubren que después de todo, sí pueden.
Sabemos que las flores de Bach actúan limpiando las emociones y recuperando la esencia positiva que yace en el interior de cada uno de nosotros. Al liberar con Larch aquellas emociones que frenan y reprimen, la persona recupera la autoconfianza. Se siente en libertad de acción para utilizar al máximo las capacidades físicas, la creatividad. En suma, todo el caudal que se hallaba escondido en algún lugar de su ser, se despierta, reencontrándose así el equilibrio energético, también en las funciones corporales. Incluso la postura corporal cambia una vez que la persona ha entrado en el estado transformado: una persona con baja autoestima suele tener los hombros caídos, la parte superior de la espalda encorvada, la mirada apocada. Luego de tomar Larch adopta una posición más abierta, más "agresiva" cuando debe tomar la decisión de actuar. Se diría que el cuerpo ha tomado coraje para vivir en plenitud.
Larch positivo es el despertar de la consciencia de haber liberado al ser interior y logrado la perseverancia en la acción. Es el darnos permiso para incorporar conocimientos, para hablar, para hacer, para aprovechar cada oportunidad que se nos presenta, disfrutándola. Es el lanzarnos a la vida con libertad, venciendo las limitaciones físicas o mentales, pero al mismo tiempo con prudencia, con entendimiento, manteniéndonos dentro de la Unidad.
Esta flor es como una llama que descomprime, transformando la emoción negativa en un fuego que nos mueve y brinda seguridad, confianza, fuerza para recomenzar. Redespierta la capacidad de trabajar en forma apasionada, el ímpetu, pero por sobre todas las cosas, permite a la persona creer y confiar en sí misma, conectándose con su ser Superior y con su capacidad de autoregeneración.

Autores: Staff de la Revista Crecimiento Interior.
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Revista Crecimiento Interior Nº 42, Año 5, Abril de 1998





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