Escritos sobre Terapias Florales

Las Flores de Bach
La falta de Fe y Gentian

Gentian (Genciana), pertenece al grupo de florales para aquellas personas que tienen dudas, indecisión, o se encuentran desalentadas o abatidas por causa de su escepticismo.
Cuando las cosas de la vida nos sobrepasan, cuando sentimos que cada obstáculo que se nos presenta hace que nuestro mundo se desplome, y nos sentimos decepcionados, sin duda hemos perdido la fe en nosotros mismos. Este es el defecto que Gentian ayuda a contrarrestar.
Esta flor rosado-violácea, que cubre vastas extensiones en zonas de montaña árida entre los meses de floración, se encuentra en vías de extinción debido a su extrema sensibilidad, que no le permite tolerar a los agentes químicos. En nuestro país se la puede hallar en las provincias de Mendoza y Buenos Aires, donde los suelos pedregosos le permiten echar sus raíces.
El color de su flor se ha comparado con el púrpura que en la Iglesia Católica, representa el Adviento, tiempo de preparación para la transformación.
Desde la astrología, se relaciona con el signo de TAURO, signo de las posesiones y de los valores. Para este signo, inclinado obstinadamente por las cosas materiales, su valor personal se basa en lo que tiene (su dinero, sus bienes, su familia, su pareja) y no en lo que es. Por eso no puede tolerar las pérdidas: cualquier cosa que escape de su dominio, lo lleva a perder su autoestima. La misión de Tauro es aprender a tener para dar.
Esta flor muestra en su estado negativo, el modelo del Fracaso. A la persona en estado Gentian negativo le cuesta soltar (ya se trate de personas o de cosas). Cuando tiene un revés, se deja llevar por la inercia y no hace nada para cambiar las cosas. No puede ver la experiencia que puede obtener de sus errores. Se pone entonces muy quejoso y no se da el permiso de ver las cosas buenas que pasan delante de sus ojos.
Cuando se enferma, cree que es víctima de cuanto mal está dando vueltas y se pone negativo y melancólico. Si esta en franca recuperación, a la menor recaída se frustra rápidamente. Se deprime pues duda de que el tratamiento pueda hacerle algún efecto, y lo abandona. Por eso es un buen remedio en las convalecencias o cuando se producen recaídas en enfermedades crónicas: evita que el paciente se sienta abatido ante cualquier obstáculo.

A este tipo de personas le escucharemos decir: "Mas vale malo conocido que bueno por conocer". O "¡Qué voy a esforzarme si total me va a ir mal!". Típico de quienes se autotitulan "mufas". Personas con tendencias masoquistas, o hipocondríacas, con malos hábitos alimenticios, muy trasnochadores, pueden llegar a mostrar dejadez en su persona.
Llegan al llanto con facilidad. Su autoestima es muy baja y no se creen capaces de lograr cosas.
Gentian hace que la persona tome consciencia que el dejar que las cosas sean, sin aferrarse a ellas. Nos conecta con las ganas de vivir la vida con optimismo. Nos da la oportunidad de aprender de nuestras equivocaciones, de crecer espiritualmente, de conectarnos con nuestro Sabio Interno.
Antiguamente se utilizaba la Genciana como digestivo. Bach demostró que también puede ayudar al espíritu a digerir los reveses de la vida como también su profundo pesimismo.

Usos más frecuentes
- Gentian se administra en casos donde hay depresión, conociéndose la causa de la misma.
- Da coraje, resistencia, nos saca de la fuerza de gravedad.
- Permite recobrar la fe, transformando un estado de escepticismo en la confiada seguridad de ser capaces de revertir cualquier proceso negativo al que nos veamos enfrentados.
- Para los niños que se desalientan con sus fracasos escolares.
- Cuando hay falta de energía porque la persona se siente tironeada por un gran peso mayor al que puede soportar, da sensación de liviandad.
- Se lo administra también en tratamientos post-parto, por la dificultad con la pérdida que puede experimentar la madre.
- Ayuda a tomar consciencia del "Yo puedo" y a transmitírselo a las personas que nos rodean.
- Permite equilibrar el efecto alterado de cualquier otra flor.
- Para personas muy mentales, que razonan todo y no se pueden conectar con los dictados de su Sabio Interno.

Consejos
- Interiorizarse de biografías en las que los protagonistas hayan superado todas sus dificultades, logrando sus objetivos.
- Visualizarse volando a unos centímetros del piso, sin ningún peso sobre los hombros.
- Verse en una imagen donde se haya logrado un objetivo como si estuviera ahí.

Staff de la Revista Crecimiento Interior.
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Revista Crecimiento Interior Nº 20, Año 3







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